Heroínas, las mujeres en el contexto de COVID-19: Mujeres en el sector informal

Fecha: jueves, 2 de julio de 2020

 

H8 informal

Esta crisis es un recordatorio de la contribución esencial de las mujeres. Por tal motivo, como parte del trabajo de ONU Mujeres en el marco de la Iniciativa de la ONU “Spotlight en México” 
- apoyada por la Unión Europea en articulación con el Gobierno de México-, y con el objetivo de visibilizar el rol de las mujeres en el contexto de COVID-19 y de su contribución a la sociedad mexicana, compartimos las historias de mujeres heroínas en medio de la pandemia.

 

La reducción de la actividad económica afecta en primera instancia a las trabajadoras informales que pierden su sustento de vida de forma casi inmediata, sin ninguna red o posibilidad de sustituir el ingreso diario en general.  La tasa de participación de las mujeres en el mercado laboral en México es de 45%, yseis de cada diez mujeres de la población económicamente activa femenina no tienen acceso a trabajos formales.[1]

 

En el caso del trabajo doméstico, el 99.2% de las trabajadoras del hogar no cuenta con un contrato escrito que especifique sus actividades, duración de la jornada laboral, prestaciones y vacaciones. [2] Por tal motivo, derivado al fallo en 2018 la Suprema Corte de Justicia de la Nación sobre la Ley  de Seguridad Social, se lanzó un programa piloto por parte del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), enfocado en la implementación de un régimen especial de seguridad social para las trabajadoras del hogar.

 

Es importante resaltar, que una gran parte del empleo de las mujeres se encuentra en la economía informal,  es decir, trabajos que carecen de derechos laborales y protección social, incluida la atención médica, la baja por enfermedad o las prestaciones por desempleo.

 

Este es el caso de Martha Leyva Reyes, quien heredó de su mamá la receta del chilate, una bebida fría originaria de los pueblos de la Costa Chica de Guerrero, donde crecen los árboles de cacao. Es una mezcla de semillas cacao, arroz, canela y azúcar pasadas por un molino de mano. Esta mujer de 44 años vive al día gracias a la venta de esa bebida en uno de los mercados más populares de Chilpancingo, por eso lo de confinarse no solo no le funciona, sino que le impediría seguir sosteniéndose. “El gobierno nomás nos dice ‘quédate en casa’, pero no nos dice ‘pasen por un plato de comida diaria’”.

 

 

H8 cuerpo

Martha vende en el local que le dejó su mamá, es comerciante informal y no tiene seguro de vida ni seguridad social. Desde su puesto cuenta cómo la pandemia provocada por la COVID-19 le ha obligado a tirar dos cubetas enteras de su elíxir.

 

Desde muy temprano, prepara cinco cubetas de 19 litros. Por cada una que vende obtiene 350 pesos, pero ahora ha tirado casi el 50% al drenaje. De ese dinero debe guardar para comprar ingredientes con los que hará el chilate del día siguiente.

 

“Híjole. Ha sido un cambio bien drástico. Dejó de haber clases, dejó de haber ventas. Tengo a mi hija que estudia aún, son gastos dobles porque hay que hacer almuerzo con ella, cena; antes hacías una comida en abundancia para que alcanzara y ahora ya no. La pandemia me ha cambiado en todos los aspectos, pues. En el moral porque la gente no sale, no te compra; en el económico porque te estás yendo a la quiebra y te endeudas más; sientes que no la vas a armar. Todo, todo afecta”, dice Martha.

 

“¿Tú crees que no tengo miedo?; pero lamentablemente somos un estado muy pobre, aquí todos trabajamos y vivimos unos de otros”, dice Martha, pero como puede mantiene la sonrisa porque “el chilate siente. Si estás triste o molesto, se corta”.

 

Los ingresos de los hombres, en general, son más altos que los de las mujeres. Los hombres prevalecen en los trabajos permanentes o a largo plazo y tienen una menor presencia en los trabajos precarios.  Por eso es indispensable apoyara las mujeres y las niñas en el centro de las economías para contar con mejores resultados y un desarrollo más sostenible para todos y todas, además de una recuperación más rápida, y para volver a ponernos en pie y así lograr Los Objetivos de Desarrollo Sostenible.[3]

 

Retomado - Texto original de Scarlett Arias 

 

 

 



[1] INEGI. Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo. Indicadores de género. Segundo trimestre 2019.

[2]ONU Mujeres. COVID 19: Respuesta con igualdad de género en el ámbito laboral. Consultado en: https://mexico.unwomen.org/es/digiteca/publicaciones/2020-nuevo/covid19-respuesta-igualdad-de-genero-en-ambito-profesional